Se apagaron los faroles y se encendieron los grillos.
El almidón de su enagua me sonaba en el oído, como una pieza de seda rasgada por diez cuchillos.
El se bajó los pantalones. toqué sus pechos dormidos, y se me abrieron de pronto. En las últimas esquinas toqué sus pechos dormidos, y se me abrieron de pronto como ramos de jacintos. Fue la noche de Santiago y casi por compromiso. Se apagaron los faroles y se encendieron los grillos. Y que yo me la llevé al río creyendo que era mozuela, pero tenía marido. Se apagaron los faroles y se encendieron los grillos. Y que yo me la llevé al río creyendo que era mozuela, pero tenía marido. Al fin y al cabo, Lope y Calderón no eran menos grandes porque el timón de la nave lo llevaran los lermas, los olivares y los reyes pasmados. Y que yo me la llevé al río. Y yo que me la llevé al río.
Se apagaron los faroles y se encendieron los grillos. una zamba y dos tresillos. En las últimas esquinas toqué sus pechos dormidos, y se me abrieron de pronto como ramos de jacintos. Fue la noche d Santiago y casi por compromiso. Y que yo me la llevé al río creyendo que era mozuela, pero tenía marido.
Y YO QUE ME LA LLEVÉ AL RÍO CARTAPACIO DE JESÚS SANZ RIOJA. En las últimas esquinas toqué sus pechos dormidos, y se me abrieron de pronto como ramos de jacintos. toqué sus pechos dormidos, y se me abrieron de pronto.
En las últimas esquinas toqué sus pechos dormidos, y se me abrieron de pronto como ramos de jacintos.
Se apagaron los faroles y se encendieron los grillos. Fue la noche de Santiago. Se apagaron los faroles. Se apagaron los faroles y se encendieron los grillos. Y que yo me la llevé al río. me sonaba en el oído,como una pieza de sedarasgada por diez cuchillos. Fue la noche de Santiago y casi por compromiso. Se apagaron los faroles y se encendieron los grillos. El almidón de su enagua me sonaba en el oído, como una pieza de seda rasgada por diez cuchillos. Fue la noche de Santiago y casi por compromiso. Entonces vivíamos de sueños y hoy nos atiborramos de opio. y el me tocó la marimba. En las últimas esquinas toqué sus pechos dormidos, y se me abrieron de pronto como ramos de jacintos.
Se apagaron los faroles y se encendieron los grillos. En las últimas esquinas. Y que yo me la llevé al río creyendo que era mozuela, pero tenía marido. La vida es sueño, pudo decir don Pedro.Hoy, en España, la vida es flipe. Páginas. Fue la noche de Santiago y casi por compromiso. Fue la noche de Santiago y casi por compromiso.
En las últimas esquinas.
Fue la noche de Santiago y casi por compromiso.